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Tratamiento para el Trastorno Bipolar

Tratamiento | Terapia | Trastorno Bipolar | Manía | Depresión Bipolar

Tratamiento Trastorno Bipolar Murcia

El trastorno bipolar se conoce con precisión desde el siglo XIX en el que se describió la enfermedad (que se denominó Psicosis Maniaco Depresiva), caracterizada por temporadas de euforia e hiperactividad (manía) que alternan con otras de depresión. Constatado en todas las culturas, el trastorno bipolar es relativamente frecuente (cerca del 4% de la población general) y se inicia en edades jóvenes de la vida (alrededor de los 30 años).

Aunque el trastorno bipolar es un trastorno que tiende a la cronicidad actualmente puede tratarse tanto a nivel de los episodios de exaltación (manía) como la de los depresivos, así como la tendencia a las fluctuaciones con fármacos estabilizadores, que previenen las transiciones de las fases maníacas a las depresivas y viceversa.

El cuadro clínico del trastorno bipolar se caracteriza por la alternancia de episodios maníacos y depresivos. El trastorno puede iniciarse con un cuadro maníaco, hipomaníaco o depresivo. En ocasiones el paciente presenta varios episodios depresivos antes de presentar uno maníaco. Los autores europeos convinieron en que para establecer el diagnóstico de depresión unipolar se precisaba un mínimo de tres episodios depresivos sin manía intercurrente. Por otra parte, en personas jóvenes el primer episodio puede ir seguido de un periodo asintomático de varios años, pero con el tiempo los periodos intercríticos van reduciéndose, de forma que se presentan cada vez con más frecuencia episodios con el paso del tiempo.

Cada paciente tiene un patrón personal y constante de presentación, tanto de los episodios maníacos como de los depresivos.

En el trastorno bipolar hay que distinguir el tratamiento del episodio agudo del tratamiento de mantenimiento dirigido a evitar recurrencias. El tratamiento del episodio depresivo agudo sigue las directrices habituales para la patología depresiva, si bien con prudencia para no provocar un cambio a un esta maníaco, por lo que la asociación con litio u otro eutimizante es ineludible. Por su parte, el tratamiento de la manía aguda se efectúa con litio, antipsicóticos y en casos muy graves con electroshock. Un 70% de los casos requieren hospitalización, pues la ausencia de consciencia de enfermedad impide la colaboración del paciente y un tratamiento ambulatorio normal. En este periodo la psicoterapia está contraindicada, aunque hay que intentar conseguir una buena relación con el paciente que permita realizar un tratamiento adecuado. El cese de la agitación y la reinstauración del sueño son índices predictores de buena respuesta a la fase maníaca del trastorno bipolar.

El tratamiento de mantenimiento del trastorno bipolar se realiza desde otra perspectiva que el tratamiento del periodo agudo. En este caso, el objetivo se centra en evitar futuras recurrencias. El litio continua siendo el fármaco más eficaz, con un índice de eficacia de alrededor del 75% de pacientes. En los últimos años otros eutimizantes completan la acción del litio (valproato sódico, carbamazepina, lamotrigina, topiramato, gabapentina), aunque con menor apoyo experimental. A menudo hay que combinar dos o más de estos fármacos para conseguir una respuesta favorable. Todos estos medicamentos deben administrarse con control médico muy riguroso, pues no son inocuos, en especial el litio, que debe mantenerse dentro de unas determinadas concentraciones para que no sea ineficaz o tóxico. Aunque la psicoterapia no es eficaz en la propia enfermedad del trastorno bipolar, los programas psicoeducativos, dirigidos a informar al paciente y mejorar el cumplimiento farmacológico son muy útiles.